Solicitar préstamo

A la hora de hablar de finanzas, ya sea de grandes corporaciones o de la economía hogareña, un elemento importante es saber qué es un instrumento financiero y cuáles son sus características.

Los activos financieros, diferentes ejemplos

Se trata de un contrato entre dos partes que garantiza un activo para el acreedor. Un ejemplo sería un bono del estado que es un instrumento financiero de los más simples de entender y se escucha frecuentemente.

Este es un instrumento financiero en el cual el otorgante, es decir la nación, se compromete a retornar en un plazo estipulado de tiempo el capital que el acreedor otorga. Además de ello pagar, un monto adicional en concepto de intereses.

Ahora bien, dentro de los activos financieros se pueden encontrar dos tipos muy claros según su estructura: los complejos y los no complejos. 

Estos últimos pueden ser de renta variable y renta fija pero que operan de manera directa sobre un bien específico. 

Sin embargo, los complejos son aquellos que se encuentran sujetos a operaciones futuras de compra venta, donde la variación del tipo de cambio intercede directamente en la operación.

También se consideran instrumentos financieros los préstamos y créditos que son emitidos por las entidades financieras.

Características de un activo financiero

Ahora que ya conoces qué es un activo financiero, tienes que aprender algunas de las características  que este posee:

Liquidez

Se entiende por liquidez a la posibilidad de canjear dicho instrumento por dinero, no es la misma la liquidez que tiene un cheque o pagaré que la que posee un inmueble ya que el último es más complejo de convertir en dinero.

Riesgo

Este aspecto se puede analizar en dos partes muy específicas, una es el tiempo ya que en finanzas a mayor tiempo se puede incurrir en mayor riesgo. Y la otra es la garantía que ofrezca el deudor de que hará frente a dicho compromiso de pago, ya que mientras menos garantías otorgue, también se entenderá que hay más riesgo.

Rentabilidad

Todo inversor espera un rédito de su accionar, esta es la rentabilidad que será la ganancia final de su inversión.

A la hora de incursionar en cualquier instrumento financiero se debe tener claro cuáles son las diferentes alternativas y qué riesgo implica cada una, estudiar y analizar bien cada paso, y si es necesario, acudir a una persona idónea que nos pueda asesorar para poder tomar las mejores decisiones. Y por supuesto cualquier operación de este tipo debe hacerse en entidades certificadas y reguladas.